martes, 23 de junio de 2020

La Casa de Francis

Hoy fue un día bastante peculiar en la comunidad. Sí, es cierto que estamos en medio de la pandemia de COVID-19 y la cuarentena que implica, por lo que como comunidad hemos permanecido en nuestra casa desde que inició todo en marzo. Me refiero a que acostumbramos una vez por mes salir a algún paseo, además de ir de retiro a algún lugar externo, y todo esto no lo habíamos hecho, aunque hasta esta semana. Ya la semana pasada, el miércoles, fuimos de retiro a Casa Inspectorial. La verdad no es que quede muy lejos, está a unas pocas cuadras, y ni siqueira entramos a la casa sino que nos mantuvimos en los jardines de la misma.

Entonces hoy fuimos de paseo a la que conocemos nosotros mismos como "La Casa de Francis", una casa a unos cuarenta minutos de la nuestra muy amplia y bonita, con un gran sendero para recorrer que baja a una especie de río y vuelve a subir. Es propiedad de una amiga de la comunidad y nos la presta sin problemas.

Ayer por la noche hubo un rato en el que quise hacer algo con alguien que no fuera Walter. Creo que Walter es un amigo que aprecio mucho y últimamente le he estado encontrando un poco más de gusto a nuestra amistad, pero creo que pasamos demasiado tiempo juntos, y creo que me preocupa más el hecho de que él es la única persona que me busca para hacer algo juntos. Quizá esto no sea del todo así, o no estoy seguro. Ahora recuerdo que de repente he tenido alguna que otra invitación de algún hermano para ver una película, por ejemplo, o hace unos pocos días que Gabriel esperaba que yo fuera también con ellos a la Casa Hogar. Sin embargo, Walter es el que me busca siempre, digamos así. A veces me parece incluso ahsta pesado, saber que si en la noche em ve descoupado me va a proponer que hagamos alog, que juguemos, que platiquemos... en fin. La cuestión es que ayer quise hacer algo con alguien que no fuera él. En realidad no solo ayer: llevo ya algunos días intentando proponerle a Teles que hagamos algo, que salgamos a caminar aunque sea. La primera vez se estaba acostando para dormir un rato así que no; la segunda estaba a punto de hablar con su familia. Todo esto lo narro aunque quizá es demasiado, pero para decir que de repente me parecen inalcanzables los hermanos, aunque ahora me voy dando cuenta que no es tanto así.

Cuando llegamos a la casa de Francis, no sé cómo y por qué al bajar del micro estábamos Tiul, Tomás, Walter, Teles y yo, y creo que Tiul sugirió ir a dar un paseo y fuimos los cinco. Íbamos ahí, platicando, bromeando, pasándola bien mientras caminábamos. En ese momento me puse a pensar varisa cosas, una de ellas qué significa exactamente para mí ser querido y apreciado por la comunidad, y por qué parece que tengo una necesidad de que la gente me busque. Es verdad que es un buen detalle que las personas te busquen y se interesen por ti, pero creo que no es necesario. Me refiero a que hay amigos que quiero mucho y a los que sin embargo rara vez busco. Me ha pasado incluso con la Melu, a la que aprecio mucho y que de repente no le escribo como por dos semanas, o hasta que ella me escribe a mí. Eso no cambia para nada el hecho de que es muy importante para mí. Creo que eso mismo puede pasar con los hermanos. He estado pensado y creo incluso que el resto de hermanos puede pensar lo mismo sobre mí que yo sobre ellos: que son inalcanzables, en el sentido de decir que no son del tipo de personas que acepten invitaciones para "hacer algo". Es un show todo esto.

Pero bueh. La verdad yo me sentía contento de estar ahí con Tomasito, Tiul, Walter, con Teles en especial. Me parecía que hacíamos buen equipo y la plática estaba muy bien. Hubo un momento en el que se adelantaron Tiul, Tomás y Teles y me quedé yo atrás con Walter, y entonces mientras iba pensando que quizá se habían adelantado mucho y que sería bueno alcanzarlos, puse en pie en un terreno que no estaba muy firme y me caí al río que estaba junto al camino, pero más abajo. Yessssssss, fue un trancazo. Recién que me caí me tomé un momento para analizar qué tan dañado estaba, casi como en la película de Iron man cuando Jarvis le hace el reporte de los daños. Al final no estuve tan mal, aunque tenía miedo de haberme golpeado en la cabeza pero no fue así, gracias a Dios.

Después de eso, aunque algo adolorido, me la pasé bien. Valoro también mucho la amistad y cierta cercanía que Alán ha tenido conmigo y que yo he intentado propiciar también. De repente me envía memes, me platica algo, lo invité a ver el final de temporada de Avatar, compartimos música... en fin, creo que es una amistad también valiosa. No menos qué decir de Tiul, de Tomás y de Mario. Sí, creo que en realidad esta puede haber sido mi reflexión o mi descubrimiento más fuerte del día de hoy: sí, los hermanos en la comunidad me quieren, se interesan por mí, se preocupan. Quizá más bien debería yo de seguir trabajando en cómo me relaciono con ellos y cómo propicio yo estas amistades que me ofrecen.

Creo que este tema de la amistad tiene de fondo muchas cuestiones, por ejemplo filosóficas: ¿por qué vale la pena amar a una persona? ¿Por qué es digna de amor? ¿Si somos todos dignos de amor, no será en realidad que entonces nadie lo es por algo en específico? ¿Qué es el amor? ¿Cómo se manifiesta? Pero creo que al final lo más importante no es la respuesta filosófica que pueda dársele a estas preguntas, sino la respuesta personal afectivo-emocional-espiritual que cada uno le puede dar. Hoy puedo decir que me sentí contento, relajado, desenvuelto. A pesar e estar adolorido, hoy me sentía muy bien, divertido, inmerso en el ambiente de la comunidad, y eso me gustó, me hizo sentir feliz. Me alegro de este día.

Debo irme porque tenemos oraciones en diez minutos. Nos vemos mañana, a ver si por fin hago la entrada sobre la serie del Avatar xD.

- TréboL

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