Hola:
He estado queriendo escribir esta carta desde hace tiempo. Digo queriendo escribirla en realidad al revés, como quien sabe que tiene que hacerlo aunque en realidad no quiere. Y no quiero por varios motivos, uno de ellos porque en general creo que estamos bien. Siempre hay el miedo de que si le mueves a algo que funciona, se descomponga. Así un poco me siento yo. Aunque ya hay situaciones que hacen que se mueva un poco nuestra relación.
Creo que una de ellas es cuando voy de vacaciones. Mientras estoy lejos, las cosas se mantienen bien. Quizá sea el hecho de que solo hablamos una hora por semana, de que no compartimos casa y no tenemos necesidad de interactuar. El hecho de qeu ustedes me apoyan y yo intento mantenerlos contentos escribiéndoles y preguntándoles cómo están o cómo va alguna situación. Pero no es lo mismo a la hora de llegar a casa. Y no es que lo anterior sea falso, o al menos no me parece así. Pero no es lo mismo hablar con alguien que vivir con él, compartir una hora a la semana que compartir una semana entera.
lunes, 19 de septiembre de 2022
domingo, 7 de agosto de 2022
Pensamientos dispersos sobre el cuerpo
Escrita el 28 de junio de 2021
Hola.
El día de hoy quiero hablar un poco sobre algunos pensamientos dispersos que tengo sobre cuerpo, ser, realidad y aceptación. No sé cómo enfocarlo, pero sí creo que puede ser algo de lo cual hablar desde la psicología y la filosofía. Solo que psicología no sé.
Pero también es algo que lo hablo desde mi historia personal, desde mi propio ser. Y sobre eso sí sé.
Desde pequeño he tenido un problema con mi cuerpo. Y el problema no es cómo es mi cuerpo, sino el hecho mismo de que mi cuerpo es. Me refiero a que no es un rechazo al cuerpo por ser flaco, o por tener una determinada estatura o color de piel. Creo que es una especie de rechazo más profundo y radical, el rechazo por el mismo hecho de ser cuerpo. No es que de otra manera lo pudiera aceptar más, sino que simple y sencillamente es un rechazo a toda la dimensión corporal que descubro en mi persona. Voy a profundizar un poco más diciendo el por qué de este rechazo.
Hola.
El día de hoy quiero hablar un poco sobre algunos pensamientos dispersos que tengo sobre cuerpo, ser, realidad y aceptación. No sé cómo enfocarlo, pero sí creo que puede ser algo de lo cual hablar desde la psicología y la filosofía. Solo que psicología no sé.
Pero también es algo que lo hablo desde mi historia personal, desde mi propio ser. Y sobre eso sí sé.
Desde pequeño he tenido un problema con mi cuerpo. Y el problema no es cómo es mi cuerpo, sino el hecho mismo de que mi cuerpo es. Me refiero a que no es un rechazo al cuerpo por ser flaco, o por tener una determinada estatura o color de piel. Creo que es una especie de rechazo más profundo y radical, el rechazo por el mismo hecho de ser cuerpo. No es que de otra manera lo pudiera aceptar más, sino que simple y sencillamente es un rechazo a toda la dimensión corporal que descubro en mi persona. Voy a profundizar un poco más diciendo el por qué de este rechazo.
viernes, 10 de julio de 2020
Suficiente, parte II
Hola!
Voy a continuar la entrada de antier pero actualizándola a cómo me había snetido en la comunidad, sobre todo a inicios del año pasado y lo mismo quizá a inicios de este, o más bien como por Semana Santa.
En la entrada anterior de esta serie que aún no le pongo nombre (pasa que las escribo primero en 750words y después las paso al blog, pero a veces pasan días entre una cosa y otra xD), hablé acerca de cómo me sentí con Rafa aquélla vez en la que me sentí como abandonado por él, en mi casa. De alguna manera me daba cuenta que nuestra amistad no era igual que antes, y eso me dolía. Sentía que tenía muchos mejores amigos, con los que se la pasaba mejor, a los que apreciaba más, y eso me dolía porque significaba que entonces yo no tenía ningún amigo así.
Esa en parte fue la razón por la que me llamó tanto la atención cuando empecé a dirigir yo mismo un grupo juvenil. Ahí descubrí por primera vez que había gente a la que de vedad le gustaba pasar el tiempo conmigo, y que pensaban en mí cuando salína a algún lado o querían ir a jugar, que me invitaban. Fue ahí donde conocí a Tamayo, a Luis, a Lalo, a Alex. Creo que principalmente fueron ellos con los que empecé a llevarme bien y me sentí muy valorado por ellos. De alguna manera este sentimiento fue el que empezó a motivar mi vocación, y ahora estoy aquí después de seis años de vivir en comunidad, hablándoles de esto xD.
La cuestión es que ese sentimiento de "no ser suficiente" aparece y reaparece dentro de mi historia personal, afectando de muy distintas formas. Si recuerdan un poco, en la cortísima serie de El príncipe de Zamunda también menciono este sentimiento y aglunas cuestiones que produce en mí. La cosa es que este año fue lo mismo. Al inicio, como seguramente recordarán de la entrada I built a friend de febrero, parecía que este año la situación iba a estar mejor para mí. Venían los hermanos de primero, que me caían muy bien, y tenía gran esperanza de llevarme bien con más de alguno de ellos. Empecé a acercarme mucho a Teles, a Leonidas, un poco quizá también a Tomás, sobre todo porque está en mi apostolado. La cuestión vino cuando de repente yo veía que Teles se empezaba a juntar más con otros, especialmente con Alán, y me parecía que compartía más con ellos que conmigo. Pensé también que quizá había arruinado nuestra relación por algunas cuestiones, y que seguramente le caía mal entonces. En el caso de Leonidas fue un tanto extraño, porque él nunca se alejó de mí por ese entonces, sino que más bien yo tenía ganas de profundizar un poco más en mi relación con él pero no sabía cómo hacerlo, entonces simplemente no lo hacía. Eso me causaba bastante conflicto, y de nuevo sentía que a mí me faltaba algo para poder hacerlo, para poder profundizar en mis relaciones. Me refiero a que sí, era cierto que no me llevaba mal con nadie, pero en realidad... ¿tenía amigos? ¿había gente que prefiriera pasar el tiempo conmigo que con otros hermanos? ¿qué tan significativo era yo para los demás? Todas estas preguntas me venían a la cabeza y mi respuesta siempre era negativa. Creía que en realidad casi daba lo mismo para los hermanos si estaba o no estaba. Cada que trataba de acercarme a alguno sentía como si fuera a molestarlo, como si no tuviera del derecho de sacarlo de sus ocupaciones para importunarle con lo que fuera que tuviera (ni hablar de quisiera) decirle.
Recuerdo que la pasé muy mal, especialmente en Semana Santa, aún cuando tuve la oportunidad de trabajar junto con la comunidad en un proyecto pastoral que me mantuvo bastante ocupado, rodeado de los hermanos e incluso de varios jóvenes que participaban vía Internet, de varios países, conocidos y caras nuevas. Fue un show. La cuestión es que a pesar de todo eso me sentía así, hecho a un lado y apartado de la comunidad, y el jueves simplemente ya no podía más con todo lo que pensaba y sentía que me estaba pasando, así que le pedí al P. Alejandro, el director, que habláramos un poco. La verdad siempre le he tenido a él cierta confianza, no estoy seguro de por qué. No siempre coincidimos en ideas ni en forma de ser, pero me ha parecido una persona de confianza y le tengo también un cierto cariño. El día de mañana les cuento cómo me fue platicando con él xD.
Nos vemos!
Voy a continuar la entrada de antier pero actualizándola a cómo me había snetido en la comunidad, sobre todo a inicios del año pasado y lo mismo quizá a inicios de este, o más bien como por Semana Santa.
En la entrada anterior de esta serie que aún no le pongo nombre (pasa que las escribo primero en 750words y después las paso al blog, pero a veces pasan días entre una cosa y otra xD), hablé acerca de cómo me sentí con Rafa aquélla vez en la que me sentí como abandonado por él, en mi casa. De alguna manera me daba cuenta que nuestra amistad no era igual que antes, y eso me dolía. Sentía que tenía muchos mejores amigos, con los que se la pasaba mejor, a los que apreciaba más, y eso me dolía porque significaba que entonces yo no tenía ningún amigo así.
Esa en parte fue la razón por la que me llamó tanto la atención cuando empecé a dirigir yo mismo un grupo juvenil. Ahí descubrí por primera vez que había gente a la que de vedad le gustaba pasar el tiempo conmigo, y que pensaban en mí cuando salína a algún lado o querían ir a jugar, que me invitaban. Fue ahí donde conocí a Tamayo, a Luis, a Lalo, a Alex. Creo que principalmente fueron ellos con los que empecé a llevarme bien y me sentí muy valorado por ellos. De alguna manera este sentimiento fue el que empezó a motivar mi vocación, y ahora estoy aquí después de seis años de vivir en comunidad, hablándoles de esto xD.
La cuestión es que ese sentimiento de "no ser suficiente" aparece y reaparece dentro de mi historia personal, afectando de muy distintas formas. Si recuerdan un poco, en la cortísima serie de El príncipe de Zamunda también menciono este sentimiento y aglunas cuestiones que produce en mí. La cosa es que este año fue lo mismo. Al inicio, como seguramente recordarán de la entrada I built a friend de febrero, parecía que este año la situación iba a estar mejor para mí. Venían los hermanos de primero, que me caían muy bien, y tenía gran esperanza de llevarme bien con más de alguno de ellos. Empecé a acercarme mucho a Teles, a Leonidas, un poco quizá también a Tomás, sobre todo porque está en mi apostolado. La cuestión vino cuando de repente yo veía que Teles se empezaba a juntar más con otros, especialmente con Alán, y me parecía que compartía más con ellos que conmigo. Pensé también que quizá había arruinado nuestra relación por algunas cuestiones, y que seguramente le caía mal entonces. En el caso de Leonidas fue un tanto extraño, porque él nunca se alejó de mí por ese entonces, sino que más bien yo tenía ganas de profundizar un poco más en mi relación con él pero no sabía cómo hacerlo, entonces simplemente no lo hacía. Eso me causaba bastante conflicto, y de nuevo sentía que a mí me faltaba algo para poder hacerlo, para poder profundizar en mis relaciones. Me refiero a que sí, era cierto que no me llevaba mal con nadie, pero en realidad... ¿tenía amigos? ¿había gente que prefiriera pasar el tiempo conmigo que con otros hermanos? ¿qué tan significativo era yo para los demás? Todas estas preguntas me venían a la cabeza y mi respuesta siempre era negativa. Creía que en realidad casi daba lo mismo para los hermanos si estaba o no estaba. Cada que trataba de acercarme a alguno sentía como si fuera a molestarlo, como si no tuviera del derecho de sacarlo de sus ocupaciones para importunarle con lo que fuera que tuviera (ni hablar de quisiera) decirle.
Recuerdo que la pasé muy mal, especialmente en Semana Santa, aún cuando tuve la oportunidad de trabajar junto con la comunidad en un proyecto pastoral que me mantuvo bastante ocupado, rodeado de los hermanos e incluso de varios jóvenes que participaban vía Internet, de varios países, conocidos y caras nuevas. Fue un show. La cuestión es que a pesar de todo eso me sentía así, hecho a un lado y apartado de la comunidad, y el jueves simplemente ya no podía más con todo lo que pensaba y sentía que me estaba pasando, así que le pedí al P. Alejandro, el director, que habláramos un poco. La verdad siempre le he tenido a él cierta confianza, no estoy seguro de por qué. No siempre coincidimos en ideas ni en forma de ser, pero me ha parecido una persona de confianza y le tengo también un cierto cariño. El día de mañana les cuento cómo me fue platicando con él xD.
Nos vemos!
- TréboL
jueves, 9 de julio de 2020
Digievolución #2
Hola!
Hoy de nuevo vengo sin ganas de escribir acerca de nada, pero no tengo intención de perder mi racha, mucho menos porque hoy completaría 20 días. Bueh. Hoy fue un día bastante aburrido. Desperté y tenía mucho sueño, así que mientras estábamos en clase de Estadística me puse a dormir en la sala de TV. Lo bueno de las recibir clases virtuales por videollamada es que uno puede simplemente apagar la cámara y ponerse a dormir como si nada xD, que al fin y al cabo las clases quedan grabadas y uno puede checar el video después... aunque la mayoría de las veces creo que no es necesario xD.
Después de eso, a media clase con Efraín, llegó mi psicólogo, así que fui a consulta ocn él. Creo que realmente he hecho grandes avances desde que empecé. En particular estos últimos dos meses creo que he avanzado mucho. Eso le decía precisamente hoy al psicólogo, que me siento mucho mejor en la manera en como me relaciono con los demás, por ejemplo en el momento de estar con alguien o incluso de no querer estar. Como ejemplo está lo que conté de rapidito que hice con Leonidas hace unos días, que le pedí que saliéramos a caminar un rato. Es un buen ejemplo, supongo, porque al final yo era el que quería pasar un momento con él y yo fui el que se lo propuse directamente, y él aceptó. Esa experiencia me gustó y creo que me ayudó a reconocer que también yo puedo ser el que toma la iniciativa en las relaciones. Esta cuestión acerca de la iniciativa ya tiene rato que resuena en mí, quizá desde que empezaba a tener algunos amigos vía Messenger (¡sí, Windows Live Messenger! xD).
Lo que pasa es que siempre había sido un tanto tímido para iniciar la conversación, o la relación xD. De alguna manera sentía como que quizá podía molestar a la persona, mensajearle en un momento inoportuno. No quería que nadie se sintiera obligado a contestarme. Normalmente, entonces, yo esperaba a que los demás me escribieran en vez de escribirles yo. Desde ese momento supongo que ya era una inseguridad, el sentirme como que "molestaba" a los demás en vez de valorarme por todo lo que soy y lo que aporto a las relaciones que mantení En cambio, me gustó esta vez poder ser yo el qeu tomara la iniciativa y que la cosa saliera bien. En realidad lo he hecho antes también, pero esta vez con Leonidas me gustó en especial porque de verdad tenía ganas de hacerlo. Quizá ahora nuestra relación es diferente, pero eso no tiene por qué ser malo. Supongo que cuando vuelva a necesitarlo se lo puedo pedir así, con tranquilidad.
Eeeeeen fin. Lo que estaba diciendo era que me sentía más libre en mis relaciones. También repensé un poquito acerca de mi forma de ser. Me estoy dando cuenta de que me gusta estar solo en muchas ocasiones. Antes también me sentía mal por eso (en realidad me estoy adelantando en lo que debería contar en la segunda parte de la entrada de ayer xD), pero ahora creo que es otra cualidad mía muy chida. También lo mismo del hecho de que aparentemente no pertenezco a ningún grupito de amigos dentro de la comunidad. Al final, creo que eso me enriquece porque puedo estar en cualquier grupo sin sentirme como extraño.
Es interesante todo el show de cómo se vive en una comunidad religiosa, especialmente cuando la comunidad es de formandos y es muy grande, como nosotros que vivimos alrededor de 40 en la misma casa, y compartimos más frecuentemente con 26 que son de la misma etapa. El ambiente en general es inimitable. Se vive alegre, se vive como en familia. También los dramas y las situaciones negativas. Al final supongo que todos somos humanos. Pero de verdad creo que estos han sido mis mejores años y espero que el resto de mi vida en la Congregación pueda seguir aplicando todo lo que he aprendido aquí, en especial en lo relativo a la fraternidad y a mi ser religioso.
La verdad ya no sé qué decir, solo quiero terminar mis palabras. He estado tratando de ver videos sobre la Fenomenología del Espíritu de Hegel y también leer un poco sobre Ser y tiempo, de Heidegger, pero no me he dado la chance. Tengo varias entradas pendientes también, a ver si ya me voy poniendo las pilas para publicarlas. Y después quizá también me gustaría hacer alguna reflexión en torno a la fe y otras cuestiones. Bueh. Eso fue todo por hoy. Nos vemos! :)
Hoy de nuevo vengo sin ganas de escribir acerca de nada, pero no tengo intención de perder mi racha, mucho menos porque hoy completaría 20 días. Bueh. Hoy fue un día bastante aburrido. Desperté y tenía mucho sueño, así que mientras estábamos en clase de Estadística me puse a dormir en la sala de TV. Lo bueno de las recibir clases virtuales por videollamada es que uno puede simplemente apagar la cámara y ponerse a dormir como si nada xD, que al fin y al cabo las clases quedan grabadas y uno puede checar el video después... aunque la mayoría de las veces creo que no es necesario xD.
Después de eso, a media clase con Efraín, llegó mi psicólogo, así que fui a consulta ocn él. Creo que realmente he hecho grandes avances desde que empecé. En particular estos últimos dos meses creo que he avanzado mucho. Eso le decía precisamente hoy al psicólogo, que me siento mucho mejor en la manera en como me relaciono con los demás, por ejemplo en el momento de estar con alguien o incluso de no querer estar. Como ejemplo está lo que conté de rapidito que hice con Leonidas hace unos días, que le pedí que saliéramos a caminar un rato. Es un buen ejemplo, supongo, porque al final yo era el que quería pasar un momento con él y yo fui el que se lo propuse directamente, y él aceptó. Esa experiencia me gustó y creo que me ayudó a reconocer que también yo puedo ser el que toma la iniciativa en las relaciones. Esta cuestión acerca de la iniciativa ya tiene rato que resuena en mí, quizá desde que empezaba a tener algunos amigos vía Messenger (¡sí, Windows Live Messenger! xD).
Lo que pasa es que siempre había sido un tanto tímido para iniciar la conversación, o la relación xD. De alguna manera sentía como que quizá podía molestar a la persona, mensajearle en un momento inoportuno. No quería que nadie se sintiera obligado a contestarme. Normalmente, entonces, yo esperaba a que los demás me escribieran en vez de escribirles yo. Desde ese momento supongo que ya era una inseguridad, el sentirme como que "molestaba" a los demás en vez de valorarme por todo lo que soy y lo que aporto a las relaciones que mantení En cambio, me gustó esta vez poder ser yo el qeu tomara la iniciativa y que la cosa saliera bien. En realidad lo he hecho antes también, pero esta vez con Leonidas me gustó en especial porque de verdad tenía ganas de hacerlo. Quizá ahora nuestra relación es diferente, pero eso no tiene por qué ser malo. Supongo que cuando vuelva a necesitarlo se lo puedo pedir así, con tranquilidad.
Eeeeeen fin. Lo que estaba diciendo era que me sentía más libre en mis relaciones. También repensé un poquito acerca de mi forma de ser. Me estoy dando cuenta de que me gusta estar solo en muchas ocasiones. Antes también me sentía mal por eso (en realidad me estoy adelantando en lo que debería contar en la segunda parte de la entrada de ayer xD), pero ahora creo que es otra cualidad mía muy chida. También lo mismo del hecho de que aparentemente no pertenezco a ningún grupito de amigos dentro de la comunidad. Al final, creo que eso me enriquece porque puedo estar en cualquier grupo sin sentirme como extraño.
Es interesante todo el show de cómo se vive en una comunidad religiosa, especialmente cuando la comunidad es de formandos y es muy grande, como nosotros que vivimos alrededor de 40 en la misma casa, y compartimos más frecuentemente con 26 que son de la misma etapa. El ambiente en general es inimitable. Se vive alegre, se vive como en familia. También los dramas y las situaciones negativas. Al final supongo que todos somos humanos. Pero de verdad creo que estos han sido mis mejores años y espero que el resto de mi vida en la Congregación pueda seguir aplicando todo lo que he aprendido aquí, en especial en lo relativo a la fraternidad y a mi ser religioso.
La verdad ya no sé qué decir, solo quiero terminar mis palabras. He estado tratando de ver videos sobre la Fenomenología del Espíritu de Hegel y también leer un poco sobre Ser y tiempo, de Heidegger, pero no me he dado la chance. Tengo varias entradas pendientes también, a ver si ya me voy poniendo las pilas para publicarlas. Y después quizá también me gustaría hacer alguna reflexión en torno a la fe y otras cuestiones. Bueh. Eso fue todo por hoy. Nos vemos! :)
- TréboL
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miércoles, 8 de julio de 2020
Suficiente, posible parte I
Hola!
En esta entrada quiero repasar un poco una situación que de alguna manera aparece una y otra vez en mí y en las relaciones que mantengo, en especial aquí en la comunidad. De paso también sirve para llenar un poquito el vacío de entradas que hay desde julio del año pasado hasta junio de éste xD, brincándonos una pequeña entrada de febrero. En todo caso voy a empezar a escribir y ya, a ver qué sale. Bueh. Desde hace unos dos años en las relaciones que mantengo con los demás de repente siento como que no soy suficiente, que hay algo en mí que está mal y que no me permite profundizar en las relaciones.
Esto es algo que quizá lleva mucho más, pero emocionalmente había sabido manejarlo o sobrellevarlo bien. Supongo que en realidad hunde sus raíces más profundas en experiencias pasadas. Identifico, por ejemplo, la cuestión de Diego, el hecho de que a Pedro le hablara mucho antes que a mí, que había estado buscando su amistad desde hacía más tiempo. Eso fue seguramente cuando tenía como once o doce años. Después está el tema sobre SebaXL, y después sobre Rafa. Con SebaXL la situación fue - de nuevo - una amistad buena que estábamos desarrollando, un amigo con el que me llevaba muy bien y que después terminó sin querer hablarme. Eso ocurrió alrededor de los trece-catorce años. Y lo de Rafa fue después, ya en la Prepa, porque fuimos amigos inseparables por un tiempo pero después hubo un momento en el que todo se fue a la mierda.
Recuerdo muy bien una situación particular, que fue quizá como la gota que derramó el vaso o el momento en el que me dí cuenta que ya no era más el amigo que solía ser para él. Esta situación fue una vez que salimos a una fiesta con varios otros amigos, y al regresar él había planeado hacer una fiesta en su casa con los demás. Rafa y yo vivíamos muy cerca, éramos vecinos. Así que antes de ir a la fiesta él había quedado de llevarme de regreso a casa, que al final traía carro y manejaba. Teníamos ambos quizá unos dieciséis o diecisiete años. Pero cuando pensó en organizar la fiesta en su casa, de repente resultó que no recordaba que me iba a llevar y - aparte - ya no cabía yo en su carro.
Fue un show. No recuerdo bien cómo hizo para llevarnos a todos, creo que sí cupimos al final y dejó a todos en su casa y después fue a llevarme a mí. Lo que sí recuerdo con mucha claridad es una escena, en la que él está en el asiento del conductor y yo en el del copiloto, frente a mi casa, el carro detenido. Lo recuerdo lloviznando, no sé si habrá estado así de verdad. No estoy muy seguro de las palabras exactas, pero sí el general de lo que dijimos y de cómo me sentí. Yo tenía ganas de quedarme ahí, un rato, platicando, como lo habíamos hecho tantas veces antes. Intenté sacarle algún tema de conversación, pero cada que iniciaba a platicar algo él era cortante y quería terminar, se notaba incluso en el ambiente. Creo que yo no sabía que en realidad iba a hacer una fiesta, eso lo supe después. La cuestión era que yo quería estar un rato en el carro platicando con él, pero me sentí corrido de ahí. Hubo un momento en el que él dijo una de esas frases que uno usa cuando quiere que la persona con la que está hablando ya se despida, pero no quiere ser grosero. Algo así como "bueno, entonces mañana nos vemos" o "deja voy porque ya es tarde". Sería alguna de esas, no sé. Pero sí sé que sentí muy dentro que algo no estaba bien entre nosotros, que ya no teníamos los mismos momentos que antes ni éramos igual de amigos. Él era - de nuevo - mi único amigo, el único que consideraba como tal. Y de nuevo, me estaba quedando solo.
Después de eso empecé a sentir muchos celos de con quién se juntaba, recuerdo que era muy amigo de Pollo, de Pável, hasta de Yesúa. Sentía de alguna manera que ellos seguramente tenían algo que yo no, que ellos sí eran "chidos", no como yo, fuera lo que fuera que chido significara en ese caso. Para mí, eso quería decir que en realidad nunca podría ser como ellos, por lo tanto nunca podría tener un amigo que fuera así de cercano conmigo y que le gustara compartir el tiempo conmigo también. Ese sentimiento, más o menos, continúa hasta hoy, solo que ahora aplicado a la comunidad.
Creo que por hoy dejaré la entrada aquí, a ver si mañana continúo explicando cómo me he sentido este año al respecto. Nos vemos!
En esta entrada quiero repasar un poco una situación que de alguna manera aparece una y otra vez en mí y en las relaciones que mantengo, en especial aquí en la comunidad. De paso también sirve para llenar un poquito el vacío de entradas que hay desde julio del año pasado hasta junio de éste xD, brincándonos una pequeña entrada de febrero. En todo caso voy a empezar a escribir y ya, a ver qué sale. Bueh. Desde hace unos dos años en las relaciones que mantengo con los demás de repente siento como que no soy suficiente, que hay algo en mí que está mal y que no me permite profundizar en las relaciones.
Esto es algo que quizá lleva mucho más, pero emocionalmente había sabido manejarlo o sobrellevarlo bien. Supongo que en realidad hunde sus raíces más profundas en experiencias pasadas. Identifico, por ejemplo, la cuestión de Diego, el hecho de que a Pedro le hablara mucho antes que a mí, que había estado buscando su amistad desde hacía más tiempo. Eso fue seguramente cuando tenía como once o doce años. Después está el tema sobre SebaXL, y después sobre Rafa. Con SebaXL la situación fue - de nuevo - una amistad buena que estábamos desarrollando, un amigo con el que me llevaba muy bien y que después terminó sin querer hablarme. Eso ocurrió alrededor de los trece-catorce años. Y lo de Rafa fue después, ya en la Prepa, porque fuimos amigos inseparables por un tiempo pero después hubo un momento en el que todo se fue a la mierda.
Recuerdo muy bien una situación particular, que fue quizá como la gota que derramó el vaso o el momento en el que me dí cuenta que ya no era más el amigo que solía ser para él. Esta situación fue una vez que salimos a una fiesta con varios otros amigos, y al regresar él había planeado hacer una fiesta en su casa con los demás. Rafa y yo vivíamos muy cerca, éramos vecinos. Así que antes de ir a la fiesta él había quedado de llevarme de regreso a casa, que al final traía carro y manejaba. Teníamos ambos quizá unos dieciséis o diecisiete años. Pero cuando pensó en organizar la fiesta en su casa, de repente resultó que no recordaba que me iba a llevar y - aparte - ya no cabía yo en su carro.
Fue un show. No recuerdo bien cómo hizo para llevarnos a todos, creo que sí cupimos al final y dejó a todos en su casa y después fue a llevarme a mí. Lo que sí recuerdo con mucha claridad es una escena, en la que él está en el asiento del conductor y yo en el del copiloto, frente a mi casa, el carro detenido. Lo recuerdo lloviznando, no sé si habrá estado así de verdad. No estoy muy seguro de las palabras exactas, pero sí el general de lo que dijimos y de cómo me sentí. Yo tenía ganas de quedarme ahí, un rato, platicando, como lo habíamos hecho tantas veces antes. Intenté sacarle algún tema de conversación, pero cada que iniciaba a platicar algo él era cortante y quería terminar, se notaba incluso en el ambiente. Creo que yo no sabía que en realidad iba a hacer una fiesta, eso lo supe después. La cuestión era que yo quería estar un rato en el carro platicando con él, pero me sentí corrido de ahí. Hubo un momento en el que él dijo una de esas frases que uno usa cuando quiere que la persona con la que está hablando ya se despida, pero no quiere ser grosero. Algo así como "bueno, entonces mañana nos vemos" o "deja voy porque ya es tarde". Sería alguna de esas, no sé. Pero sí sé que sentí muy dentro que algo no estaba bien entre nosotros, que ya no teníamos los mismos momentos que antes ni éramos igual de amigos. Él era - de nuevo - mi único amigo, el único que consideraba como tal. Y de nuevo, me estaba quedando solo.
Después de eso empecé a sentir muchos celos de con quién se juntaba, recuerdo que era muy amigo de Pollo, de Pável, hasta de Yesúa. Sentía de alguna manera que ellos seguramente tenían algo que yo no, que ellos sí eran "chidos", no como yo, fuera lo que fuera que chido significara en ese caso. Para mí, eso quería decir que en realidad nunca podría ser como ellos, por lo tanto nunca podría tener un amigo que fuera así de cercano conmigo y que le gustara compartir el tiempo conmigo también. Ese sentimiento, más o menos, continúa hasta hoy, solo que ahora aplicado a la comunidad.
Creo que por hoy dejaré la entrada aquí, a ver si mañana continúo explicando cómo me he sentido este año al respecto. Nos vemos!
- TréboL
martes, 7 de julio de 2020
Sic ego creatus sum, parte VII
Hola!
Hoy vengo con la particularidad de que estoy algo tomado. En la cena tuvimos unos tequilas y todo el show, y me aseguré de tomar todo lo que pude, dado que el resto de hermanos de la comunidad seguramente tenían el mismo objetivo xD. No todos, exagero, pero sí algunos. Entonces yo creo que traigo encima unos cinco o seis caballitos que alcancé a tomar, y me siento bien con ello. A ver si no escribo muchas cosas mal por acá :P.
Bueh. Fíjense que ayer después de escribir la entrada sobre mi relación con Leonidas, me fijé que él seguía conectado en WhatsApp, así que le mandé un mensaje preguntándole si estaba aún despierto. Él me contestó que sí, entonces le pregunté si quería ir a caminar un rato, y me dijo que sí. Ya nos encontramos por aquí y nos fuimos a dar una vuelta por las canchas de fútbol que tenemos en la casa, platicando. En realidad no tenía nada en específico qué platicar (y ese era uno de mis miedos, el quedarme sin cosas qué platicar y que le pareciera a él muy aburrido xD), pero quería estar con él y me gustó. Platicamos un poquito de varias cosas, de lo que había hecho en el día, de cóm ose levaba un poco con sus compañeros de año, de las tareas que tenía pendientes... en fin, fueron dos vueltas al campo de fútbol y fueron dos vueltas que disfruté mucho, en las que me sentí de nuevo como si pudiera ser su amigo de verdad. Lo digo así medio en broma y medio en serio xD. Sí me siento amigo suyo, al menos ayer así lo sentí, como que todo el alejamiento que yo había sentido había sido solo imaginación mía, pero al mismo tiempo a veces siento que hay algo que me falta como para caerle bien a la gente, o para que ellos me consideren su amigo. Estoy consciente de que quizá es solo una imaginación mía, pero ahí está.
Hoy vengo con la particularidad de que estoy algo tomado. En la cena tuvimos unos tequilas y todo el show, y me aseguré de tomar todo lo que pude, dado que el resto de hermanos de la comunidad seguramente tenían el mismo objetivo xD. No todos, exagero, pero sí algunos. Entonces yo creo que traigo encima unos cinco o seis caballitos que alcancé a tomar, y me siento bien con ello. A ver si no escribo muchas cosas mal por acá :P.
Bueh. Fíjense que ayer después de escribir la entrada sobre mi relación con Leonidas, me fijé que él seguía conectado en WhatsApp, así que le mandé un mensaje preguntándole si estaba aún despierto. Él me contestó que sí, entonces le pregunté si quería ir a caminar un rato, y me dijo que sí. Ya nos encontramos por aquí y nos fuimos a dar una vuelta por las canchas de fútbol que tenemos en la casa, platicando. En realidad no tenía nada en específico qué platicar (y ese era uno de mis miedos, el quedarme sin cosas qué platicar y que le pareciera a él muy aburrido xD), pero quería estar con él y me gustó. Platicamos un poquito de varias cosas, de lo que había hecho en el día, de cóm ose levaba un poco con sus compañeros de año, de las tareas que tenía pendientes... en fin, fueron dos vueltas al campo de fútbol y fueron dos vueltas que disfruté mucho, en las que me sentí de nuevo como si pudiera ser su amigo de verdad. Lo digo así medio en broma y medio en serio xD. Sí me siento amigo suyo, al menos ayer así lo sentí, como que todo el alejamiento que yo había sentido había sido solo imaginación mía, pero al mismo tiempo a veces siento que hay algo que me falta como para caerle bien a la gente, o para que ellos me consideren su amigo. Estoy consciente de que quizá es solo una imaginación mía, pero ahí está.
lunes, 6 de julio de 2020
El Gato
Hola!
Vengo de nuevo, un poco de rapidito, a escribir aquí. Creo que es momento de escribir la entrada sobre Leonidas que ya llevo rato dándole vueltas al asunto y es algo que me tiene inquieto. Hoy estoy de nuevo desde la computadora así que espero terminar rápido xD. Bueh.
La cosa es que Leonidas es un hermano de primero, que es AMIGUÍSIMO de Chuy. Yo lo conocí hace ya dos años, cuando estaba yo también en primero (ahora estoy en tercero), y no me empecé a llevar mucho con él sino hasta después de pasada la primera mitad del año. En realidad, digamos que empecé a juntarme un poco con él porque más bien me juntaba mucho con Chuy, y Chuy con él. Ellos dos se hicieron muy cercanos, y de repente yo jugaba o salía con ellos y entonces Leonidas también empezó a caerme bien. Después, cuando ellos fueron al Noviciado y estaban por regresar al Posnoviciado a inicios de este año, él era uno de los hermanos que yo esperaba con más ansia, porque me cae bien y la verdad le tengo cierto cariño.
Vengo de nuevo, un poco de rapidito, a escribir aquí. Creo que es momento de escribir la entrada sobre Leonidas que ya llevo rato dándole vueltas al asunto y es algo que me tiene inquieto. Hoy estoy de nuevo desde la computadora así que espero terminar rápido xD. Bueh.
La cosa es que Leonidas es un hermano de primero, que es AMIGUÍSIMO de Chuy. Yo lo conocí hace ya dos años, cuando estaba yo también en primero (ahora estoy en tercero), y no me empecé a llevar mucho con él sino hasta después de pasada la primera mitad del año. En realidad, digamos que empecé a juntarme un poco con él porque más bien me juntaba mucho con Chuy, y Chuy con él. Ellos dos se hicieron muy cercanos, y de repente yo jugaba o salía con ellos y entonces Leonidas también empezó a caerme bien. Después, cuando ellos fueron al Noviciado y estaban por regresar al Posnoviciado a inicios de este año, él era uno de los hermanos que yo esperaba con más ansia, porque me cae bien y la verdad le tengo cierto cariño.
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