viernes, 21 de octubre de 2011

Desenredando hilos

He decidido que volveré a ir al psicólogo y no lo dejaré hasta terminar de resolver todos mis problemas. Ya sé qué tengo, y desde entonces mi vida se ha vuelto poco menos que un infierno para mí. ¿Y por qué? Porque cada cosa que pasa, cada suceso, por pequeño e insignificante que sea, me recuerda que yo igual no puedo sentir como las demás personas. He estado más irritable éstos días, mucho más de lo que estoy normalmente, y ahora tengo gripa no sé si por sugestión o por la alexitimia, pero bueh.

Me pregunto cómo sienten los demás. Acá decía que la intensidad de las emociones de los alexitímicos es más leve o más intensa de lo que generalmente debería de ser (algunas más leves y otras más intensas). Siendo así, una cosita pequeñísima puede ponerme muy feliz, o una gran tragedia causar apenas una pequeña tristeza pasajera nada difícil de olvidar.

También necesito dejar eso de la alexitimia por Óscar, y, de hecho, creo que lo hago más por él que por mí mismo. Lo de que no quería ser mi amigo hasta que pudiera volver a venir a mi casa me ha dejado pensando, pero pensando en serio. Es decir, que me la pasé todo el día de hoy pensando en ello, en clase, en los recreos, de camino a mi casa, mientras leía un libro de esos de Elige tu Propia Aventura, cuando fuí al Oculista y cuando estaba jugando fútbol con mis primos. La gente pasa por encima de mí como si nada, como si no estuviera ahí. La gente ha visto que nunca pongo objeciones, que no me enojo, ¿y qué hace? Pues bien, como ya saben que no me enojo, se toman la libertad de tratarme como un objeto que nunca va a hacer nada. Es hora de ir poniéndome un poquitín más estricto en ése aspecto, pero no por mí, sino por Óscar. No puede ir por ahí tratando a la gente así. Es uno de los puntos básicos del plan para ayudarle: enseñarle a tratar con las demás personas de manera correcta. De forma que llevo hecho un tipo plan acerca de eso para mañana.

Entonces, tengo que ir desenredando hilos. Si quiero encontrar el fondo de mi problema, si quiero encontrar qué fue lo que empezó la Alexitimia y qué factores la reforzaron, sin mencionar cómo puedo revertirla, y si quiero saber por qué me obsesiono con los demás para así poder controlar ésto, necesito ir desenredando hilos. Los hilos de mi historia. Comenzar por el inicio, estoy seguro de que tuvo que ser algo del inicio lo que desencadenase lo demás. Más concretamente, creo haber localizado algunas cosillas importantes alrededor de los seis y siete años. Pero viene desde anes, desde que nací prácitmcanete. La educación que mis padres me dieron seguro que influyó también. Y, más recientemente, algo que pasó cuando tenía 12. Una lata. Pero eso, era lo único que quería decir. Sacaré una cita nueva con la psicóloga ahora que ya sé qué tengo y así podré ser más específico y veremos qué hacer. Avisaré de los progresos o degresos, claro.

Sólo hay una última cosa que no me queda clara aún. Yo... llevo buenas calificaciones, sí. Pero... ¿es gracias a la Alexitimia únicamente? Recuerden lo que decía en el artículo que mencioné en Alexitimia, parte I: "Las personas con este trastorno suelen distinguirse por ser aplicadas y por hacer siempre lo correcto. Pueden ser introvertidas, solitarias y centradas más en las obligaciones que en las oportunidades de esparcimiento, les cuesta disfrutar del ocio y se ponen ansiosas si no hacen cosas que consideran de utilidad.". No quiero dejar de ser aplicado. Bueh, no es que sea aplicado, pero suelo... interesarme por mis calificaciones. ¿Si borrase el problema de la aleximia, sacaría peores calificaciones? Claro, la calificación es un número y ya. No tiene nada qué ver con lo inteligente que uno sea, y de eso muchas personas se han encargado de dejármelo claro. De hecho, yo admiro a muchas personas que generalmente reprueban materias. Y tampoco lo único que cuenta de una persona es su inteligencia. Sus valores cuentan más, sus sentimientos y su forma de pensar y su historia. Más que nada su historia.

Sería muy triste que, una vez erradicada la alexitimia, mis calificaciones bajaran, porque significaría que no es que yo fuese aplicado o un buen estudiante, sino que estaba enfermo y eso causaba todo lo demás. Es decir, en condiciones normales yo no habría ido a la Olimpiada del Conocimiento ni al Concurso de Ortografía, porque no tenía la capacidad para adquirir esos conocimientos, sino que al ser alexitímico prefería hacer lo correcto, poner atención en clase, estudiar. Y entonces todo lo que yo pensaba sobre psicología humana se me viene abajo, porque entonces es moralmente aceptable que la gente se distraiga, incluso inevitable, y que repruebe materias. Por lo menos la gente "normal" (ah, se creía un ser superior ¬¬).

No sé. Tengo que ir a dormir. Los dejo aquí. Próximamente otro audioblog más, ésta vez preparado (xD), en Español y, si tengo tiempo, en Toki Pona también.

TréboL

No hay comentarios: