miércoles, 21 de septiembre de 2011

Diego, parte X

"El diez es, ahora que lo veo bien, el número perfecto para dar por terminada la más larga serie de entradas del blog. ¿Y por qué el diez? Pues bien, porque, en primera, es un número que termina en cero y por ello algunas personas dicen que es un "número cerrado". ¿Qué mejor que un número cerrado para cerrar algo? Pero, más importante aún, el diez en números romanos (que son los que he estado utilizando para llevar la cuenta de las entradas) es una "x", una equis, una tacha, símbolo mundial del fracaso, ¿no? Cuando aciertas en algo te ponen una cosa que acá se llama palomita (?). Y, cuando fallas en una respuesta, cuando fracasas, cuando aún después de haber estado estudiando toda la noche, tienes algo mal, una equis, una cruz, una tacha. Así que sí, el diez queda perfecto para concluir una serie de entradas, sobre todo si al final realmente fracasaste, no lograste tu objetivo y al final te diste por vencido, y ahora te queda nada más la alegría de saber que por lo menos terminas la historia teniendo el número perfecto de entradas para que haga juego con lo que vas a decir enseguida."

Así justo iba a empezar ésta entrada, pero ¿qué creen? Que no, que ahora no empieza así ^^. Ya la estaba planeando en mi mente, pero no, resulta que no :D, resulta que no (?) (ya sé que lo dije dos veces, era para darle más énfasis (?)). Alguno seguro recuerda de la entrada Diego, parte IX, que hace justo una semana había ido a su casa acompañado de él y que me habló básicamente por primera vez. Yo quedé en un trato con su hermano (con Daniel), y el trato era que yo iría a su casa un día a llevarle $200 mexicanos para que él pudiera comprarse un teclado para que yo pudiera instalarle el Sony Vegas 9.0, a cambio de que él me hiciera un dibujo para la clase de Artes. Éste trato es realmente perfecto, ¿saben por qué? Me permite ir a su casa varias veces y, además, tener distintos tipos de interacción con Diego tanto dentro como fuera de la escuela. Simplemente observen ésto: tengo que ir a casa de Daniel o ver a Diego para darles los $200, luego tengo que ir a casa de Daniel para instalar el Sony Vegas, después ir a casa de Daniel o decirle a Diego acerca del dibujo que me va a hacer su hermano, y por último ir a casa de Daniel o reunirme con Diego para recoger el dibujo. ¿A que es genial?

Pues bien, en Diego, parte IX, ya fuí a darle el dinero a Daniel y me parece que fue un buen re-inicio de relación con Diego en el que, adicionalmente, él decidió hablarme y durante un momento tomar la iniciativa para preguntarme dónde vivía por motivos que desconozco, pero es algo bastante positivo indudablemente si tomamos en cuenta que antes ni siquiera hablaba. Y, al final, le dije a Diego: "le das el dinero a tu hermano y le dices que el próximo miércoles voy a volver a venir para ver lo de los dibujos".

Pues bien, hoy es "el próximo miércoles" del que hablaba. Así que sí, hoy de nuevo salí de la escuela y me aseguré de hacerlo realmente muy poco después de él, como para ir justo atrás. Antes de seguirlo me entretuve un rato hablando con Chavarría. Dado que va en el salón de Diego también es importante para mi... investigación (???), no, bueh, espionaje o lo que sea que sea. Mi relación con Chavarría también ha mejorado bastante según yo. Lo he saludado como diez veces en lo que va de la semana y me he puesto a platicar por lo menos dos. Dado que es mi vecino y va en la misma escuela no me es muy difícil verlo seguido. También estoy empezando ya a diferenciar a la gente que va en el salón de Diego de la demás gente dentro de la escuela. Por lo pronto ya me aprendí la cara y el nombre de un tal Gabriel que va en su salón aunque nunca lo he visto junto a él, y tengo alguna lista más de nombres que ya me sé pero me hace falta empezar a relacionarlos con las caras.

BUEH, la cosa. Que hoy a la salida me fuí unos cuantos metros detrás de él. Estoy seguro de que se dio cuenta de que lo seguía desde el inicio, porque constantemente a lo largo del camino estuvo volteando "disimuladamente" hacia atrás. Hasta que, en un determinado momento, volteó completamente la cabeza y me vio bien. Y le sonreí, y se volteó para adelante como si nada. Yo aún seguía un tanto detrás de él, y preferí no gritar ni hacer nada como la vez anterior, simplemente ver cómo reaccionaba ante mi sola presencia. Debo decir, no se quedó parado a esperarme ni redujo el ritmo de su caminata. Es más, quizá soy yo pero creo que iba un tanto más rápido de lo normal. Digo de nuevo, QUIZÁ soy yo, quizá iba normal y era yo el que pensaba que iba más rápido.

En fin. Cuando iba a cruzar la calle había algunos carros pasando así que tuvo que pararse y esperar a que pasaran, y ahí fue cuando por fin lo alcancé y empecé a caminar ahora sí al lado de él, pero no me dijo nada. Ni "hola", ni "¿cómo estás?", ni "¿a dónde vas?", ni "no me molestes", ni... bueh, la idea quedó clara, creo (?). Y así estuvimos caminando, sin decir palabra pero conscientes de que el otro estaba justo al lado. Quería dejarlo así. Quería ver qué hacía, quería ver si en algún punto se animaba a decirme algo o qué, pero no pude. Por alguna razón pensé que quizá parecería maleducado, que sería bastante más incómodo para él de alguna manera (porque para mí no (?)) hacer como que yo no estaba ahí y eso. Y entonces empecé a pensar en qué sería mejor hacer. Recordé entonces de repente qué era lo que más me había favorecido al trabajar la relación cuatro años antes: hacerle reir. En realidad era casi lo único que hacía, en lo que sustentaba todo: contar chistes y hacer tonterías. Bueh, contar chistes, hacer tonterías y darle dinero. Y bueh, platicar. O, mejor dicho, monologuear e.e. Como sea, hacerle reir era una gran parte y me ayudó bastante en un primer momento, así que... ¿por qué no repetirlo?

Desde ese momento ví la manera de empezar una conversación o algo parecido a eso. Un poquitín más adelante de donde yo iba caminando estaba un pedazo de suelo salido con el que cualquier persona distraída bien podría tropezarse "accidentalmente" de manera graciosa. Estaba aún indeciso acerca de si debería haberlo o no cuando llegó el momento de pasar por el pedazo de suelo ese y al final tomé la muy poco pensada decisión de hacer como que me tropezaba. Y no sé qué habría pasado si no hubiera hecho eso, pero me parece que fue una buena decisión. Cuando hice el movimiento como de que había tropezado (sin caer al suelo, simplemente dejé que se oyera el sonido de un zapato golpeando el trozo ese y me moví para adelante como si hubiera chocado contra él), Diego se volteó justo al lado contrario de donde yo estaba como para, según yo y la sonrisa que creo que ví, disimular que quería reirse. Lo tomé como algo positivo y enseguida le pregunté: "¿Están tus hermanos en casa?". SÍ, BUEH, ya sé que es la misma pregunta de la vez anterior ¬¬, pero ahora no tenía nada planeado y estaba improvisando con lo que se me ocurría. BUEH, sí tenía algo planeado pero dentro de mi planeación estaba que él me dijera hola e.e, así que dado que no me dijo hola estuve improvisando un poquitín (?).

La cosa, me dijo que no sabía de una manera bastante audible, y entonces le dije "ah, claro" en forma sarcástica, pero creo que no me escuchó porque me dijo "¿qué?" y le dije "que me lo has dejado muy claro". Y creo que sonrió. Y seguimos caminando y no me dijo nada. Muy poco después, ante la falta de iniciativa de él, le pregunté si estaban en exámenes (ya sabía la respuesta igual), y me dijo que sí. Y le dije: "¿Y por qué? ¿No se supone que en Secundaria las calificaciones son bimestrales?". Y algo me respondió pero no le entendí xD, y no quise decirle que lo repitiera así que ahí quedó. El resto del camino nadie dijo absolutamente nada, y fue en ese momento cuando empecé a darme cuenta de que quizá al final de todo él sí tenía algo contra mí y simplemente no quería estar conmigo. Recordé qué había sido lo que me había permitido en un inicio dar los primeros pasos con él y qué era lo que había hecho que nuestra relación en el pasado hubiera sido más o menos buena: sus hermanos. Los gemelos, que habían estado en mi grado. Ellos se sentaban conmigo y con él en el recreo y fueron los que permitieron todo. Ahora ellos no estaban con él, ni conmigo. Fue mi culpa en parte, por dejarles reprobar. Porque yo pude haberlos ayudado. Aún recuerdo cuando, hace incluso poco, unos cuantos meses, Daniel me pedía ayuda para estudiar matemáticas y yo le dije: "claro, cuando quieras", y sin embargo nunca le expliqué nada, nunca le dije nada. Me siento en parte culpable por ello y también por eso decidí darle los $200, a modo de una recompensa que no compensa nada, pero ahora me doy cuenta de que, además, si hubiera hecho que por lo menos Daniel no reprobara año, ahora las cosas serían muy diferentes porque él podría ser un buen impulso principal para recomenzar la relación con Diego. Juntarme con él y él juntarse con Diego. Pero bueh, mea culpa, él no está más en el Colegio y tengo que arreglármelas yo sólo.

Así pues, empecé a plantearme seriamente casi por primera vez desde Diego, parte I, el dejarle en paz. Así de fácil. Bueh, así de fácil decirlo. También noté que igual cuando estaba con Diego no... no sentía nada. Ésto no me está llenando. ¿Se suponía que iba a llenarme algo? ¿Se suponía acaso que iba a llenar el hueco de mi historia? Pues no lo está haciendo muy bien. Más, sin embargo, por una extraña razón que aún no sé, sigo espiándolo. Sigo esforzándome por ir siempre tras de él, por hacer que él sepa que existo y por volver a empezar la relación de amistad que tenía anteriormente. Pero la cosa es que, creo, si en realidad quisiera dejarle ir, podría sin problemas. Pero entonces ya no es una obsesión, o está ya en segundo plano y yo a fuerzas quiero meterla al primer plano sin razón alguna. Lo bueno o malo de ésto es que, eventualmente, si está en segundo plano terminará al final olvidada quiera o no. Depende de cómo lo vea, por eso dije que era "lo bueno o malo". Bueno porque al final sé que no es para nada sano ni para mí ni para el espiado (?) que lo esté espiando e.e. Malo porque no quiero dejar de hacerlo, pero bueh.

Quizá algo haya cambiado. No había pensado en ese posibilidad. Quizá esté empezando a gustarme mi historia. No sé, es una posibilidad. Quizá ya no necesite tanto de olvidarme de mi historia para empezar a vivir una ajena, lo cual sería sin duda muy benéfico psicológicamente porque puede ser el comienzo de poder empezar a llevar una vida normal como una persona normal y no la especie de robot analítico sin emociones que hasta ahora he sido. Eso incluiría dejar de tener la necesidad de estar espiando gente y la posibilidad de que no muera viejo y solo en una casa abandonada o algo por el estilo (igual no es tan probable que muera viejo, ya van viendo que tengo casi tantos problemas físicos como psicológicos). Que igual no sería tan malo morir viejo y solo en una casa abandonada (????), podría bien ser la trágica clausura de una película sombría cuyo protagonista se la pasó escapando de sus problemas por medio de los problemas de las demás personas (???????). BUEH, me salí del tema.

Cuando llegamos a su casa estaba Daniel ahí afuera en la puerta, no sé si esperándome o qué, pero ahí estaba. Diego llegó y saludó a Daniel (creo) y entró a su casa sin decirme nada ni voltearme a ver, creo (?). Y eso. Y Daniel me dijo "pásate", y no sé para qué me lo dijo si cuando me pasé nos pusimos a platicar ahí frente a la puerta y no me pasó a ninguno de los cuartos, ni siquiera a la sala que estaba enfrente e.e. Pero noté que Diego se encerraba en el cuarto a mi lado y lo tomé como una mala señal, de que no iba a salir de ahí hasta que me fuera porque no quería verme o algo por el estilo, y fue entonces cuando empecé a elaborar el inicio de ésta entrada que ya vieron hasta arriba. Total, mientras pensaba en el inicio del post éste, le iba comentando a Daniel que la maestra me había dejado de tarea repetir un dibujo que ya había hecho pero en una hoja negra aparte (total mentira, simplemente quería tener una excusa para ir y dado que la maestra no dejó tarea yo me la inventé (?)). Y Daniel me dijo: "pero yo no tengo hojas negras". Y yo le dije: "¿No hay una papelería por aquí? Si quieres voy a comprarla". Y me dijo: "Sí, hay una aquí derecho, en una tienda". Y le dije: "ah, pues vamos entonces". Pero entonces él me dijo: "Espera, déjame ver si Diego tiene" (porque las hojas negras están dentro del bloc de dibujo que ella pidió, pero yo le dije a Daniel que me dijo que lo hiciera en una hoja aparte). Y la cosa, que le tocó la puerta a Diego y éste le abrió a Daniel, y Daniel entró al cuarto y le preguntó si tenía hojas, pero creo que la respuesta de Diego fue que no. La parte de adentro del cuarto estaba completamente fuera de mi vista de forma que UH QUÉ TIENE MI BARRA DE ESPACIO? No sé, la siento diferente e.e, como que me molesta al dar espacio. Bueh, a quién le importaba (?). Iba diciendo que no podía ver nada adentro del cuarto, así que no estoy seguro de que pasó (para colmo hablaban bajito (?)) ahí dentro, pero Daniel salió diciendo que Diego no tenía hojas. Y yo le dije a Daniel: "déjame pues ir a la papelería por una hoja y ahorita te la traigo" (yo esperaba que él me dijera: "yo pago la hoja con el dinero que me diste" e.e, pero no, no me dijo nada ¬¬). Y ya iba casi saliendo de su casa cuando Diego por fin salió del cuarto donde se había encerrado, con su bloc de dibujo en la mano y ropa normal, ropa de diario, no el uniforme escolar que hasta hacía unos minutos había tenido puesto. De forma que, entonces, no se había encerrado ahí porque no quería estar conmigo, sino porque iba a cambiarse. Eso de alguna forma me animó un poco.

Pero no sólo eso, sino que salió y le dijo a Daniel: "mira, aquí tengo unas hojas negras en el bloc". Pero yo le dije a Daniel: "Pero esas las va a ocupar, creo que son diez dibujos por año y si le arrancas una se va a quedar sin ese trabajo". Y entonces Diego dijo: "Pero me pusieron doce", y arrancó esa página de su blog y se la dio a su hermano, y luego se fue a la sala de su casa a ver la tele... creo (?), porque no se veía qué estaba haciendo. AH, TIENEN UN PERRO :|. Bueh. A lo que me refería es que me hizo un favor. Estuvo dispuesto a hacerme un favor. Eso importa. Por lo menos para mí, y sobre todo tomando en cuenta que yo ya había dicho que iría a la papelería a comprarme una hoja, y que Daniel ya lo había excusado para no darme nada diciendo que no tenía hojas extra. No sé. No sé.

Le dí las gracias antes de que fuera a verse televisión. Daniel se RE preocupó xD, quería hacerme el mejor trabajo del mundo y quería hacérmelo bajo las condiciones que yo pusiera. Es un buen tipo, por eso me cae bien. Quiere asegurarse de que me hace un buen trabajo y se merece el dinero que le dí. En realidad se lo habría regalado, ése era el plan original. De hecho, ahora que recuerdo bien, yo le presté a lo largo de los ocho años de clases que compartí con él algo así como un total de $100 pesos que al final nunca me devolvió xD. Pero bueh, a quién le importa. Esos $200 se los habría dado únicamente porque su hermano me hablase. Y ya me habló, y ya lo hizo varias veces. No me importa si el trabajo que hizo es una porquería o una obra digna de Picasso, ni siquiera me vale para calificación. Él me dijo: "si no te gusta me lo regresas y te lo vuelvo a hacer", pero eso no importa. Igual, aprecio mucho que se preocupe por hacerme un buen dibujo y que me haya dicho que podía volver a hacerlo si pensaba que no le quedaba bien.

Otra cosa importante por ahí es que me dijo: "¿Me esperas a que te lo haga o te lo mando mañana con Diego?". En ese preciso momento no estudié bien mis posibilidades, y apenas ahora me voy dando cuenta de la oportunidad que eso habría representado. Es muy tarde para cambiar el pasado, sin embargo, y ahora tendré que intentar hacer lo mejor con lo que tengo. Yo le dije a Daniel: "¿Cuánto te tardas haciendo?". Y él me dijo: "No sé". Y yo le dije: "¿Aproximadamente cuánto?". Y él me dijo: "No sé". Y luego seguimos platicando de otras cosas, pero Daniel quedó de mandarme el trabajo con Diego mañana. Y justo ahora me vengo dando cuenta de que si le decía que lo esperaba, él seguramente habría hecho que me pasara a la sala y me habría dicho que viera la tele mientras él terminaba, y ahí por fin podría haber estado con Diego viendo la televisión, repitiendo así la escena de José David viendo la tele con Diego de Diego, parte VII, y ahí quizá me habría hablado y eso habría sin duda mejorado nuestra relación bastante. Habría sido un genial post-re-inicio (postreinicio JAJAJAJAJ, postre! (bueh ._.)). UH, NO SÉ CÓMO NO SE ME OCURRIÓ VETE A SABER POR QUÉ ÑAÑAÑAÑAÑAÑ, un postre, un dulce e.e, ir comiendo algo camino a su casa y decirle "eh, ¿no quieres?", habría sido un, ahora sí literalmente, buen postreinicio e.e. Igual capaz me decía que no quería xD. Como sea, que no me pasé a la sala de Daniel ni nada.

Igual, mañana o si no pronto igual, tengo una reunión bastante brevísima con Diego en la cual me va a entregar el trabajo. Lo que no sé es si voy a ser yo el que busque a Diego o Diego el que me busque a mí. Al final creo que voy a tener que ser yo el que tome la iniciativa, como siempre. Pero sería lindo (¿lindo?) que fuera él. BUEH, ok, no como siempre. Pero como casi siempre (?). También me habría gustado que hoy a la salida se me acercase y me dijese "¿Vas para mi casa, no? Vente conmigo". Pero las cosas son más difíciles. O bueh, las hago más difíciles. Las hacemos, vamos, que tampoco soy todo yo. O quizá sí soy todo yo, pero ¿qué importa?

Cuando me iba saliendo de casa de Daniel, la mamá de los gemelos que no sé cómo se llame ni la he visto desde el segundo día del propedéutico, le dijo algo a Diego en voz bastante baja y éste creo que no le escuchó, porque fue y gritó a todo volumen un "¿QUÉÉÉÉÉÉÉ?" que me sorprendió bastante e.e, porque no sé cómo puede subir tanto el volumen de su voz si antes no hablaba y ahora que habla lo hace con un tono tan bajo e.e. Cuando su madre le repitió lo que le había dicho, él dijo: "Sí" en un tono igual de alto e.e. En fin, un desorden yo (?). Sí, yo. Bueh. BUEH QUÉ? ._..

Pronto junta con Diego, si pasa algo importante lo cuento, si no contaré cosas hasta que tenga algo interesante o, por fin, haya desistido de la idea de ser más que un conocido rechazado vía Facebook de Diego y un benefactor de su familia al regalarles $200 y pasarles el programa de edición de video.

Un saludo.

TréboL

PD: Iba a escribir algo aquí acerca de una cosa curiosa que había notado en mí pero se me olvidó. Ni ganas de ponerlo ahora, la entrada es demasiado larga. Si dentro de unos días no tengo nada más importante, la hago.

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