Por otra parte váyanse a saber de qué me sirve tener información de una persona. No, en serio, no me sirve de nada tener información de Diego, ahora que me voy dando cuenta. Porque mi objetivo cambió, y cambió desde hace mucho. No me interesa más la información de Diego, me interesa su historia y él como persona y representante de su historia por medio de su personalidad. Es como un problema matemático de factorización: tienes el resultado y ahora te toca decir con qué operación se llegó a él. Tienes la personalidad y te toca decir con qué historia se llegó a ella. Es una de las partes más interesantes, a mi modo de ver, de la psicología. Un buen psicólogo viendo únicamente la cara de una persona puede decirte más o menos su personalidad y qué fue lo que le llevó a desarrollar algo así.
BUEH, la cosa, que no venía a eso. Pongo el separador ese para que la gente que no quiere leer más tonterías pueda pasar de largo y después continúo
En lo que va de la semana he hecho algunos avances significativos con lo de Diego. En primera estoy empezando a trabajar una relación con algunos compañeros de trabajo, entre ellos Chavarría. Creé una cuenta de Facebook falsa y estoy empezando a agregar gente de su salón como si fuese un "compañero de escuela". El objetivo principal de ésto era, en un inicio, simplemente conseguir la dirección de correo electrónico de Diego preguntándosela a algún compañero. Pero se me han ocurrido muchos otros usos más que tengo que poner en práctica rápidamente. ¿Y por qué rápidamente? Pues bien, porque estoy usando la identidad de una persona que SÍ existe en el mundo real, cosa que no había hecho nunca antes, y que va en su salón. Si bien es cierto que hace MUCHO que esa persona no usa Facebook (me aseguré de ello antes de crear la cuenta), igual en cualquier momento se puede dar cuenta de que alguien está haciéndose pasar por él en Internet y todo el plan se me viene abajo. Así que, si no me sale nada mal, para el domingo habré hecho ya todo lo que tenía que hacer con esa cuenta falsa y pasaré a desactivarla de inmediato.
Por lo pronto lo único que quiero hacer con ella es agregar gente del salón de Diego (pude copiar algunos nombres de gente del salón de Diego usando las listas del maestro de Ed. Física, que dejó descuidadas durante un rato), después conseguir el correo de Diego preguntándole a alguno de ellos, y por último, dado que he agregado también a Diego a Facebook, chatear un rato con él bajo la excusa de preguntarle el horario dado que lo he perdido (?). Eso me daría, si él accede a pasármelo, muchos... iba a decir "beneficios", pero no (?). Pero sería bueno, con lo que escriba y cómo conteste podré analizarle psicológicamente de manera más detenida y mejor (?). Sin contar que tendré a la mano ya su horario completo, lo cual no sé por qué me interesa, pero me interesa (?). En realidad me interesa cualquier tontería acerca de él, aunque a fin de cuentas no vaya a servirme para nada.
Y BUEH, no venía a hablar de planes. Venía a hablar de lo que me había enterado. Hoy mientras estábamos... en recreo (?), me junté con José David y empezamos a platicar un poco. Entonces salió a relucir un tema del que no hablábamos hacía un rato. Yo le había dicho que si él quería alguna vez espiar a alguien, que sólo me dijese y que yo podía sacarle montón de información de cualquier persona. Y él me dijo que le sacara información de una que va en mi salón, llamada Marlene. Pero eso fue hace como... una semana o algo así. Y hoy me dijo: "¿Ya tienes información de ella?". Y yo le dije que la había agregado a Facebook a Marlene pero no me había aceptado, y que así no podía sacar información de ella. Y él me dijo "¿No que eras muy bueno sacando información?". Y yo le contesté: "Sí, pero lo que pasa es que no me interesa sacar información de ella. Si me interesase en realidad, habría creado algún plan o visto la manera de obtener más datos". Y él me dijo: "¿Y de quién sí tienes ganas de sacar información?". Y ahí fue cuando le dije: "Por ahora estoy enfocado en Diego y Chavarría". Y entonces me dijo: "¿De Diego? Yo te puedo decir mucha información de Diego". :O.
Y no es que me dijese muchas cosas, pero algo interesante saqué. A cambio le tuve que regalar unas hojas de color para la clase de Introducción a las Ciencias Sociales y le presté una tabla periódica para la clase de Química, pero me dijo algunas cosas que valieron la pena. Lo primero que me dijo fue que el año pasado Diego iba con una prima suya, y que debido a eso él sabía bastantes cosas de él. Pero entonces empezó a decir algunas cosas más que no sé si me alegro de haberle preguntado o si estaba mejor sin saber. Verán, cuando íbamos en segundo de Secundaria, el maestro que era nuestro tutor tomó a los de mejor promedio, y a cada uno le asignó a una persona con un promedio bajo para que le ayudara a mejorarlo. A mí no me acuerdo quién me tocó, pero a José David le tocó ayudar a Fernando... o a Daniel, no sé, pero da igual, la cosa es que le tocó uno de los gemelos. Y José David iba a casa de los gemelos a ayudarles en la escuela a veces. Y me contó que un día estaban él y Diego sentados, viendo la tele, esperando a que Fernando o Daniel (su pupilo) llegase a casa (porque había salido a no sé dónde, y José David había ido a ayudarle con alguna materia), cuando de repente ellos dos empezaron a hablar. Y eso... bueh, no, no me molestó. O BUEH, SÍ, MEJOR DICHO ME RE MOLESTÓ. ¿Por qué le habló a él, que simplemente llegó a su casa un día, y no a mí que estuve junto a él DOS años completos, en todos los recreos? ¿Por qué a él, y no a mí que le regalé un montón de dinero, que mentí por él y que me molesté en pasar 30 minutos diarios con él durante 400 días, lo que nos hace un total de 200 horas que es poco menos de 10 días completos?
No estoy enojado, ni con Diego ni, creo, con José David. Simplemente me desanimó, y bastante, saber que ya no sólo le había hablado a Pedro, sino que también a David. Y que para colmo José David simplemente había ido a su casa y visto la tele con él un rato, y eso fue suficiente como para que los dos empezaran a platicar. Aún no me cabe bien en la cabeza, pero pueden ser MUCHAS cosas. Igual y si yo voy y le digo hola también me responde. Igual y si hubiese sido yo el que se hubiera puesto a ver la tele con él también me hablaba. Igual y pronto lo descubro.
Debo de tener en cuenta que lo de José David pasó en el 2009. No sé exactamente en qué mes siquiera, pero en el 2009. Y conseguí otro dato importante: Diego ha asistido a dos de las fiestas de cumpleaños de Pedro: a la del 2008 y a la del 2009. José David mencionó que en la del 2008 Diego no hablaba para nada, y que le preguntaban cosas como "¿Quieres más refresco?", "¿Vienes a jugar con nosotros?", "¿Quieres jugar fútbol?", etc. y respondía únicamente con la cabeza o haciendo indicaciones con la mano, pero no con la voz. Eso me parece curioso y de alguna manera el saberlo hizo que me molestase menos el hecho de que en el 2009, un año después, él le hablase a José David. Porque entre la fiesta de Pedro en el 2008 y la fiesta de Pedro en el 2009 pasó un año, y para la segunda fiesta él ya hablaba cuando le preguntaban cosas (también me lo dijo José David xD). Entonces quizá fue que algo pasó entre el 25 de noviembre del 2008 y el 25 de noviembre del 2009 que le hizo perder... no sé si decir "la timidez" o "el miedo" a hablar con los demás. Algo que pasa en la película de Horton y el mundo de los Quién, y que no es precisamente que me guste mucho, es que el personaje de Jojo O'Malley, de quien ya había hablado, el cual no habla para nada (igual que Diego, por eso los relaciono tanto (?)), después de que tiene que tomar la decisión de soltar un grito para salvar a su planeta, se pone a hablar y a cantar incluso de repente. Es como si nunca hubiera dejado de hablar, como si nunca hubiera pasado, como si hubiese sido un quién común y corriente desde siempre. En lo personal no creo que eso sea psicológicamente posible. O quizá sí, pero necesitaría tener una fuerza de voluntad realmente enorme para lograrlo. Es como si a mí de repente me diese por usar a menudo camisas sin manga. Ah, chalecos, sí, así se llaman. No, lógicamente no. Si yo quisiera dejar de usar siempre camisa de manga larga, sería un proceso psicológico que tardaría MUCHO tiempo. No porque la vez pasada haya decidido quitarme la chamarra voy a seguir haciéndolo siempre. De hecho, no lo he vuelto a hacer. Pero si quisiese hacerlo y eliminar por completo la fobia a usar manga corta que tengo, tardaría bastante tiempo en hacerlo, no es algo que se dé repentinamente.
Igual con Diego. Si no me equivoco mal, cuando iba en sexto de primaria algo tuvo que pasar que le hiciera cambiar su personalidad. Pero algo que fue por grados, que duró quizá un mes, quizá... no sé, pero no creo que haya sido menos de una semana. Y podría empezar a hacer teorías acerca de qué fue, pero no sé por qué no hablaba y así no puedo sacar un posible motivo de la eliminación de esa característica de su personalidad.
Me gustaría también tomar en cuenta que, excepto la primera vez que me dijo Pedro, las demás ocasiones en las cuales él ha hablado han sido siempre fuera de la escuela. Eso es algo que hasta el momento no he tenido la oportunidad de intentar. Quizá es en parte mi culpa el que él no me haya hablado nunca. Estuve a mi modo de ver bastante cerca de lograrlo, pero pasa que no me interesé tanto como debería. Si en verdad me hubiese importado, habría elaborado un plan para hacer que Heri se alejase, y hubiera dejado de estudiar, o habría vuelto a juntarme con él después de que terminase de estudiar, después de perder el concurso. Más importante aún quizá: habría encontrado la manera de interactuar con él aún cuando yo estaba en Secundaria y él en primaria. Encontré la manera de hacerlo con Óscar, habría podido lograrlo con Diego también. Y quizá controlar ésta primera obsesión en su momento habría sido la llave para no desarrollar posteriores obsesiones que ahora me traen hecho un lío.
En fin. Su hermano, Daniel, que tengo agregado en Facebook, en su estado preguntó por un editor de video. Yo le respondí que yo conocía uno bueno y que sabía usarlo. Él pensó que era online, pero le dije que no (?). A lo que voy: con un poco de suerte, él no sabe tanto de computadoras y me pedirá que vaya yo personalmente a su casa a instalárselo. Sería la primera oportunidad que tendría de ver a Diego fuera de actividades escolares. Incluso, si me pongo bien de acuerdo con sus hermanos o elaboro un plan, podría irme después de la escuela junto a Diego y ver qué pasa. No sé... espero tener suerte con... no sé con qué, con lo que sea. Que pase lo que tenga que pasar, y ya. Según yo, Diego no tiene razones para estar enojado conmigo, ni tiene razones para no hablarme además de que es parte de su personalidad. Voy a dejar de espiarlo, que si se da más cuenta estaría dándole una razón para enojarse conmigo o para no hablarme (?). Y esperaré a ver qué pasa con lo de Daniel. Igual, si no quiere que vaya a instalarle el programa a su casa, de alguna manera me encontraré una excusa para ir a su casa algún día.
Un saludo.
TréboL
No hay comentarios:
Publicar un comentario